26/06/2017 · Daniel Vázquez 5 min de lectura

¿Eres creador o espectador? Puedes echarle morro y elegir

Creatividad Productividad

“Hacer cosas” está de moda y cualquiera (si, cualquiera) puede hacer lo que se proponga. ¿Quieres ser creador o espectador?

Por mucho que existan personas convencidas de que no son creativas, pienso que eso es una vil mentira, la peor de todas. Aquí lo que pasa es que falta morro para hacer lo que realmente queremos.

Mi concepción de la actitud del mundo se divide en dos tipos de especímenes: creadores y espectadores. La diferencia es clara, aunque es muy fácil pasar de una a otra y viceversa. Sin darte cuenta, estás contemplando y consumiendo pasivamente las creaciones de otro, pero en tu cabeza quieres cambiar el mundo y sigues ahí embobado. Pues bien, yo quiero centrarme en el primer tipo, porque del segundo no hay mucho que contar: todos sabemos ver series, leer las noticias y criticar al vecino (en este país somos expertos en todo esto multiplicado por 15, así nos va). ¿Dónde queda nuestro espíritu creativo y constructivo?

Hacer cosas está de moda desde hace un tiempo, ya no solo por la crisis, sino porque internet y el libre acceso de los ciudadanos a muchos recursos por muy poco han contribuido a ello. Aquí es cuando te vas a navegar por internet un rato a explorar todas las cosas que los hipsters hacen por dos duros y venden por mil euros. Ahora, cualquiera puede ser creativo o emprendedor (la nueva profesión de moda) y poner su granito de arena. Repito: cualquiera.

De todos modos, yo soy de la opinión de que todo ser humano es propietario de una fuente de creatividad que en algún punto de su vida estaría bien que saliera a la luz. Puede que en dicho momento exista un sector de la población que nos pueda mirar mal por ello (en nuestras fantasías más fatales). Da igual, seguro que por otro lado nos salen seguidores por haber tenido el valor de crear y compartir con los demás. El problema está en el miedo: no nos creemos que podamos servir para hacer algo guay.

Todo ser humano es propietario de una fuente de creatividad que en algún punto de su vida estaría bien que saliera a la luz. El problema está en el miedo: no nos creemos que podamos servir para hacer algo guay.

Llegados a este punto, la crisis puede ser entendida como una putada o como una bendición. Yo optaría más por lo segundo (los más materialistas podéis apedrearme ahora), ya que cuando las cosas se ponen feas es cuando sacas más fuerza para salir adelante y a lo mejor de una serie de fracasos anteriores, nace un nuevo imperio de huevos de oro. Yo, por mi parte, no puedo hablar del panorama de antes de la crisis, ya que no he conocido otra cosa más que la situación laboral a partir de 2008, que fue cuando me inicié en mis prácticas fuera de la universidad; todos vemos que la cosa está fatal y cada vez peor…

Pero vamos, que estar en el paro no es excusa para nadie, vamos, que no me lo trago. Me niego. Precisamente ahora es cuando más falta hace hacer cosas y cuando más fácil es. No importa si no has estudiado para ello ni si has trabajado previamente: yo empecé haciendo webs y diseñando de forma autodidacta porque me aburría en casa con 13 añitos, rechazando salir con mis amigos (lo que todos hubieran hecho) y dejando paso a una pubertad y adolescencia friki delante del ordenador. Luego, el tiempo me ha demostrado que eso fue una buena inversión de mi tiempo y he seguido diseñando.

Para mí, la creatividad no es una fotografía bonita hecha con una cámara carísima o un diseño ganador de premios en el festival publicitario random de turno: creo fielmente en la creatividad como una capacidad humana para pasar a la acción y aterrizar todo eso que pensamos y/o sentimos; además, se puede entrenar y permitir que crezca. Por eso, cada vez que alguien con quien hablo me dice que no tiene imaginación o no es creativo, sonrío y sé que en el fondo lo que pasa es que aún no ha descubierto su superpoder o lo que es peor aún: sabe cuál es pero no tiene los huevos como para salir fuera de casa con ello en la mano.

¿Con qué era yo feliz de pequeño?” y “¿Por qué dejé de hacerlo?” son dos preguntas que me suelo hacer a menudo, para ver si puedo excavar algo y recordar mis puntos más creativos… a veces se nos olvida que todos y cada uno de nosotros somos poderosos. La creatividad está latente en muchas ocasiones y es lo que nos diferencia de los demás. Saquémosla, por favor… sin miedo. Es probable que tras haber creado cualquier chorrada nos demos cuenta de que los demás nos aceptan mejor de lo que nos pensábamos que seríamos.

No hace falta ser diseñador, escritor ni payaso para ser creativo

No hace falta ser diseñador, escritor ni payaso para ser creativo: puedes ser comercial (esa profesión zombie que nos intentan meter los de InfoJobs con calzador con los numerosos call-centers que gobiernan la exquisita atención al cliente imperante en este país) o estar en el paro y crear maravillas para el mundo, en vez de estar quejándote y quieto sin hacer nada, siendo espectador de la película de tu vida que pasa por delante de tus ojos.

Lo importante es que te lo creas y que dejes que eso que tu cabeza está dando vueltas en el espacio aéreo mental aterrice. No hay que superar a nadie, simplemente hazlo por ti.

¿Cómo quieres ser recordado en tu funeral?

Ahora toca que te levantes de la silla y escojas tu primer nuevo objetivo morrocotudo creador. Recuerda que si no lo haces tú, lo va a hacer el vecino, peor o mejor que tú (eso da igual: lo que importa es hacer, no juzgar) y vas a seguir siendo un espectador toda tu vida, quejándote de que las cosas están muy mal.

Daniel Vázquez
Sígueme

Daniel Vázquez

Licenciado en Periodismo, Publicidad y Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid. Postgrado en Coaching por el Institut Integratiu (Barcelona). Facilitador de la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® por Juego Serio (Lucio Margulis). Autodidacta desde 2001 en diseño gráfico, web y editorial. Siempre sigo con ganas de aprender... aunque también dicen que a veces es mejor desaprender: para eso tengo la natación, el yoga, la meditación y el Reiki.
Daniel Vázquez
Sígueme

deja un comentario

¡Suscríbete a nuestra newsletter!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies