16/12/2014 · Chelo Navarro 4 min de lectura

Isabel Pérez, fundadora del coworking Meet BCN

Emprendedores Entrevistas

“En la medida de tus posibilidades, es importante ir cumpliendo sueños y no postergarlos”

Fotografía: Daniel Vázquez / Localización: Meet BCN

Isabel Pérez, fundadora del coworking Meet BCN, nos habla de cómo nació su espacio, cómo vive su experiencia y cómo es el día a día en el coworking.

¿Cómo empezó todo?

Meet BCN nació por pura casualidad. Estudié Ingeniería Industrial y estuve años trabajando en el sector de las renovables y de la construcción de edificios. A los 30 años decidí que había llegado el momento de trabajar para mí misma, así que dejé mi trabajo y me fui a casa a desarrollar un plan de empresa basado en servicios de Ingeniería y rehabilitación de edificios. Al principio me hacía gracia, pero al cabo de un tiempo, cuando se pasó la novedad, empecé a sentirme realmente sola. Perdía mucho tiempo distrayéndome con tonterías así que cuando llegaba el momento de tener tiempo libre, no lo disfrutaba porque me sentía culpable. Como este, podría explicarte muchos más ejemplos de los inconvenientes que supone trabajar sola desde casa. Así que decidí buscar algún despacho que me obligara a salir y a establecer unos horarios.

¿Y qué paso?

Al principio lo que encontraba eran despachos en centros de negocio, pero la idea de volver a estar solar entre cuatro paredes no me convencía. Así que gracias a una amiga descubrí el coworking y empecé a investigar las opciones que había en Barcelona. Estamos hablando de casi cuatro años atrás y en aquel entonces había muchos menos espacios que ahora. Yo quería que estuviera en el Eixample, que fuera bonito, con luz, y donde pudiera trabajar muchas horas sin sentirme agobiada. Como no lo encontré, decidí crearlo.

Cuando trabajaba en casa, perdía mucho tiempo distrayéndome con tonterías así que cuando llegaba el momento de tener tiempo libre, no lo disfrutaba porque me sentía culpable.

¿Decidiste dar un cambio a tu vida?

Si… ¡Y estoy encantada! Crear Meet es una de las mejores decisiones que he tomado. A raíz de mi búsqueda de un espacio de trabajo compartido me di cuenta de que podía haber otras personas con las mismas necesidades que yo, así que empecé a buscar oficinas en Barcelona. Tras unos cuatro meses de búsqueda, encontré este piso con techos altos, con mucha luz natural, cornisas, bien ubicado y con calidez: ¡justo lo que buscaba!

¿Has tenido la oportunidad de conocer el coworking fuera de España?
Sí, hace unos meses me fui a San Francisco a descubrir mundo.

¿Y cómo fue la experiencia? ¿Son muy diferentes los coworkings al otro lado del mundo?

Mis expectativas antes de llegar eran muy altas, porque se supone que allí es donde nació el coworking pero, después de pasarme dos meses trabajando en diferentes coworkings, la realidad es que no aprendí nada allí que pueda implantar en nuestro espacio. No sé si es la diferencia de cultura entre americanos y españoles o que, simplemente, Meet es diferente al resto de espacios, pero el caso es que me encontré con un individualismo exagerado. No había un ambiente familiar, no comíamos juntos, ni charlas en la cocina mientras te preparabas un café. Eran muy majos a nivel personal, pero era evidente que buscaban más la parte de productividad y no tanto la parte social que puede ofrecerte un espacio de coworking. Incluso tuve una muy mala experiencia con uno de los espacios llamado Citizen Space. ¡Se me cayó un mito por completo! Para mí era un referente ya que fue uno de los primeros en abrir, y la verdad es que fue una decepción total.

Cuéntanos, cuéntanos…

Les envié un e-mail preguntándoles si podría pasar un día a ver el espacio ya que iba a estar en la ciudad por un tiempo. Tras una semana sin respuesta, decidí pasarme para pedir información. Cuando llegué, el dueño me trató a patadas y me dijo de muy malas maneras que ellos no hacían tours por el espacio. No podía creerlo… ¿Si no enseñas tu producto, cómo pretendes que alguien lo compre? Por suerte, en el resto de espacios el trato fue siempre muy correcto y la experiencia a nivel personal también ha sido muy buena, pero he echado un poco de menos el buen rollo y las risas que nos echamos en Meet.

Vamos a ser originales: ¿Por qué el coworking?

Porque en un espacio como este eres más productivo, todo el mundo trabaja y a la hora de la comida te paras, ríes, y luego retomas tu actividad. La optimización del tiempo es vital. Además, formar parte de un coworking te permite hacer clientes y que tu red de contactos crezca exponencialmente.

Si tuvieses que dar un consejo a alguien que quiere comenzar un proyecto o hacer un cambio en su vida de este tipo, ¿cuál sería?

Lo cierto es que intentaría no darle ninguno. Me da pánico dar consejos profesionales/filosóficos acerca de lo que es mejor para otros. Pero si tuviera que hacerlo le explicaría las dos ideas que intento recordarme a mí misma: “estar vivo es un milagro” y “la vida es corta” así que, en la medida de tus posibilidades, creo que es importante ir cumpliendo tus sueños y no postergarlos para un mejor momento. ¿Quién sabe dónde estaremos mañana?

Chelo Navarro

Chelo Navarro

Desde hace años me acompaña una enorme curiosidad e interés por el mundo del crecimiento personal que me ha llevado a explorar terrenos como el Coaching, la PNL, la Meditación y la Terapia Gestalt. Actualmente vivo aprendiendo e integrando herramientas de estas disciplinas; y fomentando el pensamiento positivo y la motivación.
Chelo Navarro
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