11/05/2015 · Marlène Marin 2 min de lectura

Dar la vuelta al mundo: un sueño hecho realidad

La vuelta al mundo Vida sana

La historia de cómo en julio 2014 me embarqué en recorrer el globo terráqueo en 14 meses

¿Os habéis encontrado alguna vez con alguien que esté haciendo un viaje alrededor del mundo? Suelen ser fáciles de reconocer por su tez morena, su expresión de despreocupación… Desprenden un “buen rollo” que embriaga.

Para ser sincera, a mí siempre me habían dado (mucha) envidia. En mi último año de universidad tuve la oportunidad de irme de intercambio a Hong Kong y viajando por el sudeste asiático me encontré con varias de esas personas que yo denominaba “con suerte”.

Y es que dar la vuelta al mundo me parecía uno de esos sueños imposibles… Como cuando envidias las piernas de una chica pero sabes que tú nunca podrás llegar a tenerlas.

Es curioso el poder del lenguaje, de cómo nos hablamos a nosotros mismos. Cuando nos decimos que un sueño es imposible resulta que no actuamos para intentar hacerlo realidad.

Solemos utilizar la palabra imposible más de lo realmente necesario. Muchas veces cuando decimos que algo es imposible, solemos querer decir que es algo que nos parece difícil de lograr o que tenemos miedo de probar y fracasar en el intento.

No permitas que tus sueños se disfracen de miedos

En mi caso, inconscientemente cada vez que pensaba en ir a dar a vuelta al mundo me venían a la cabeza una serie de frases como estas:

¡Estás loca dejando un trabajo estable y bien pagado, en un entorno de crisis!”

Ahora no es buen momento para dar la vuelta al mundo pero algún día lo haré”

Tengo que hacer currículum al menos durante un año más”

No tengo suficiente dinero”

Tengo toda mi vida aquí montada”

A mis padres no les gustará la idea…”

Y cuando pensaba en estos argumentos, me sentía mucho más tranquila. Ya tenía excusas para no ir a por ello.

¿Qué hay detrás de todo esto? En el fondo lo que pasaba es que tenía muchos miedos. Y estos miedos no me permitían realizar mi sueño.

Cuando me di cuenta que tenía miedos, me propuse investigarlos más a fondo. Y en vez de verlos como una carga, los empecé a ver como parte de mí. Pero sólo eran una parte. Había otra parte, la que quería viajar, que también estaba allí. Al gestionar el miedo de esta forma, ya no me sentía paralizada.

Y al fin entré en acción.

Empecé a trabajar en una lista de todo lo que necesitaba para conseguir hacer mi sueño realidad:

  • Ahorré
  • Me pusé una fecha límite
  • Dejé mi trabajo
  • Me compré un vuelo de ida a La Habana

A lo largo de los meses de preparación hubieron muchos momentos de crisis, de incertidumbre y de dudas. Pero al final lo conseguí.

El miedo suelo ser una de las barreras más comunes que nos impiden tomar acción para perseguir nuestros sueños. No permitas que tus sueños se disfracen de miedos.
Después de diez meses viajando, sólo os puedo decir que no me arrepiento ni un instante de mi decisión: estoy cumpliendo uno de mis sueños.

Podéis seguir nuestro viaje en The Postcard Collectors

Y si tenéis alguna pregunta sobre viajes, ¡no dudéis en contactarme!

Marlène Marin

Marlène Marin

Soy coach con PNL especializada en el desarrollo profesional. Me encanta contribuir a que la gente encuentre y consiga trabajar en aquello que le apasiona. Actualmente estoy disfrutando de un año viajando alrededor del mundo con mi pareja. Me encanta bailar, las puestas de sol, ir en bici y la comida asiática.
Marlène Marin

Latest posts by Marlène Marin (see all)

deja un comentario

¡Suscríbete a nuestra newsletter!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies