13/05/2015 · Daniel Vázquez 4 min de lectura

Claves para “Vivir Sembrado”: Piensa, Ama, Haz

Vida sana Vivir sembrado

Tres categorías diferentes para tres tipos de acciones para tres momentos del día

Te proponemos que pienses en cómo sería estar “sembrado” todos los días de tu vida. Para ello, vamos a dividir la rutina diaria en tres apartados: Pensar, Amar y Hacer. De esta forma involucramos a la mente, al alma y al cuerpo para encontrar el equilibrio en nuestro día a día. Cada uno tendrá su musa y sus formas de funcionar, pero si tocas un poco de cada tecla todos los días es posible que te acerques a ese ansiado objetivo de Vivir Sembrado.

¿Cómo sería si todos los días de tu vida te despertaras sabiendo que estás sembrado y que todo fluye?

El equilibrio entre pensar, amar y hacer es a lo que yo llamo “Vivir Sembrado“.

No se trata de estar sembrado solo un día y que solamente tengas un buen día, sino de que descubras tu fórmula y la apliques día tras día. No importa si trabajas cuatro, ocho o doce horas al día. Si lo haces con la mente adecuada, todos los días pueden ser redondos.

Quien quiere hacer algo, encuentra un medio.
Quien no quiere hacer nada, encuentra una excusa”
Proverbio árabe

¿Qué piensas?

¿En qué momentos lo piensas?

Puede ser por ejemplo, tu trabajo y otras actividades en las que utilicemos el intelecto diariamente. Recomiendo que llevemos un cómputo de horas en las que estamos “dándole al coco”, será importante para saber con cuánto de los otros dos hemos de compensar.

¿Qué amas?

¿En qué momentos lo amas?

Ocuparte de tu cuerpo, de tu salud. Amar y cuidar tu alimentación. Practicar ejercicios de equilibrio entre mente y cuerpo como yoga, meditación… Y obviamente, todo ese tiempo que pasamos amando a otras personas de nuestro entorno como nuestra familia, nuestros amigos y nuestra pareja.

¿Qué haces?

¿En qué momentos lo haces?

Aquí es donde nos ponemos creativos de verdad: es el campo de la creatividad, de la acción, el deporte, el sexo, salir con amigos a divertirse y hacer locuras, realizar nuevos proyectos, pasear, nadar, bailar, cantar, escribir, correr… Todo es válido. Lo principal es que te levantes de la silla y te pongas en acción.

Encontrar un equilibrio en tu día a día entre las tres categorías no es fácil. Requiere muchos días nefastos hasta descubrir “cómo empezar”.

Lo bueno es que una vez integrado este sistema, puedes mentalizarte de las diferentes partes de tu día “ideal” y hacer que se convierta en realidad, o lo que es lo mismo, perseguir la excelencia en todo aquello que te propongas que no se te da tan bien.

Y ahora os dejo con varias prácticas que pueden ayudaros a empezar a Vivir Sembrado:

Uno. Convertir tu trabajo en una tarea deliciosa

Sé que me cuesta trabajar”

¿Cómo puedo hacer para convertir mi trabajo en una tarea deliciosa que tenga ganas de hacer con pasión, dedicación y energía?

Aquí a cada uno le valdrá un método diferente: algunos ponemos velas o incienso, otros se van a hacer deporte antes de ir a trabajar y otros se ponen los cascos con música relajante o a toda potencia para entrar en su modo de inspiración.

No se trata de pensar en otras cosas mientras trabajas, sino en trabajar conectado con tu tarea (y amándola en la medida de lo posible), fluyendo con su realización.

Persigue conseguir ese momento en el que tienes la sensación de que desaparece el tiempo y te concentras como por arte de magia para dar lo mejor de ti… solo estando en el trabajo.

¿En qué momentos de tu vida has conseguido sentir eso? Vamos a provocar eso mientras estés trabajando.

Las distracciones ya vendrán más adelante.

Y para esos que se consideran multitarea, os contaré algo que ya forma parte del pensamiento colectivo en muchos entornos: No se trata de hacer más, sino de hacer mejor.

Dos. La respiración consciente

Si de verdad te cuesta y el ejercicio anterior no te dice nada, te propongo el ejercicio de la respiración consciente. Ella se encarga de disolver los pensamientos solo con inspirar y expirar. Obviamente, habrá pensamientos yendo y viniendo, pero le estás mandando a tu cuerpo que ponga la atención en un foco concreto: si toda tu energía está en respirar, estás creando espacio en blanco interiormente.

Cada vez que pierdas la concentración, respira y permítete decirte (si lo prefeieres, mejor en voz alta):

“Estoy aquí, dando lo mejor de mí, hasta las XX horas”

Tres. ¿A cuántas personas puedes facilitar HOY que tengan un mejor día?

Conseguir hacer sonreír a los demás o hacer algo útil para el otro también es una práctica empoderadora que “riega” nuestra esencia, nuestras habilidades y nuestro inconsciente, construyendo nuevas conexiones neuronales, activando creencias potenciadoras a través de los logros y rediseñando creencias limitantes a través de la superación de miedos.

Para acabar, me gustaría invitaros a pensar en cómo es eso de bajar a nuestras ruinas personales, dudar de todo lo experimentado hasta ahora y “poner patas arriba nuestras vidas” para empezar la transformación hacia la vida que queremos llevar, mediante una escena incluida en el grandioso libro transformado en película “Come. Reza. Ama“:

Las ruinas son el camino a la transformación”

Daniel Vázquez
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Daniel Vázquez

Licenciado en Periodismo, Publicidad y Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid. Postgrado en Coaching por el Institut Integratiu (Barcelona). Facilitador de la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® por Juego Serio (Lucio Margulis). Autodidacta desde 2001 en diseño gráfico, web y editorial. Siempre sigo con ganas de aprender... aunque también dicen que a veces es mejor desaprender: para eso tengo la natación, el yoga, la meditación y el Reiki.
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